jueves, 23 de diciembre de 2010

Felices Todos

Bueno, llegadas estas fechas, este post no va a ser muy original que digamos.

Toca hacer un compendio del año. La verdad es que ha sido un año bastante raro y complicado. Empezó con un cambio muy importante que dio lugar a que Secretaria Global fuera creada. Y a partir de ahí, nos hemos dedicado a tirar del carro como hemos podido.

Por suerte, siempre hemos tenido al lado a toda esa gente que nos rodea que nos han ayudado a “echar pa’lante” y nos han apoyado en los momentos bajos.

Empezando por nuestras familias, que son los que han estado a nuestro lado desde el primer momento, desde el minuto cero de este proyecto, incluso desde antes de que se gestara.

Qué decir de los amigos… Según la RAE, amistad es “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”. Desinteresado… Gracias Amigos. Amigos aquellos que lleváis a mi lado hace tantos años que ya ni los contamos. Amigos que os he conocido este año y me habéis ayudado y aportado tanto, que espero que sigáis ahí también dentro de muchos años. Amigos que estabais ocultos en algún lado y os habéis manifestado. Sin vosotros, nada de esto hubiera sido posible.

A nuestros proveedores, por haber cumplido los plazos y habernos aportado sus ideas.

Y a nuestros clientes y colaboradores, porque es obvio que sin ellos no podríamos ni haber llegado a este punto.

Aquellos que nos habéis dado voz y forma.

Nos gustaría nombraros a todos: familia, Carlos S., Marga, Amaya, Nati, Carlos J., Inma, Lucía C., Antonio H., mis “bitxitos”, Marta H., Laura, Samuel y Ruth “N&N”, Marta “Gaudium”, Elena “La Leche”, Pablo, Manuel, Queca, Noelia y Jorge, Ana Mª, Amelia…
Seguro que nos dejamos a alguien. Perdonadnos. Pero a todos los que habéis hecho posible que este sueño, o locura según se mire, arranque y mire al futuro, a parte de daros las gracias, os deseamos que paséis unas muy Felices Fiestas y que el 2011 venga cargadito de cosas buenas para todos.

Porque… ¿sabéis una cosa? los sueños a veces sí se hacen realidad.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Una vez al año…


Llega mediados de diciembre… las luces de colores alegran nuestras calles… los centros comerciales se llenan de gente… el espíritu navideño nos invade a todos…

…y las secretarias queremos que terminen!!!! Se nos duplica el trabajo, ya que todo lo que tenemos que hacer en casa lo tenemos que hacer en la oficina:

-         Comprar los regalos para la familia vs.
-         Elegir los regalos de empresa ó cestas de navidad

-         Escribir y enviar christmas a amistades y familiares vs.
-         Hacer lo mismo con los de empresa

-         Decorar la casa vs.
-         Poner algún detalle navideño en la oficina

-         Preparar las correspondientes comidas y cenas familiares vs.
-         ¡¡¡ORGANIZAR LA CENA DE EMPRESA!!!!

Hemos llegado a ese punto maldito. Como te toque organizarla, estás perdida. Sinceramente, y por experiencia propia, digo que nunca nunca nunca se debe hacer consulta popular, porque siempre habrá alguien que esté en contra. Unos no van a querer que sea entre semana ya que al día siguiente tienen que trabajar, otros pasan de que sea en fin de semana ya que les estropean los planes que podrían tener. Si decides ir a un asador, siempre habrá un vegetariano. Si eliges la cocina minimalista, alguien se quejará de que se queda con hambre. Si vas a un restaurante en el centro, la gente no podrá aparcar o no encontrará taxi, si es a las afueras estará mal comunicado…

Resumiendo… siempre vas a tener a alguien en contra. Así que lo mejor es que respires hondo antes de mandar a más de uno bien lejos, pienses que efectivamente tienes dos orejas para que por una te entre y por la otra te salga… y lo organices, con la mejor intención, pero a tu manera.

Y si aún así no lo ves claro, no encuentras el sitio adecuado y además te toca cocinar para toda tu familia… quizás lleguemos un poco tarde para este años, pero tenemos otros doce meses por delante antes de que lleguen estas fechas del año que viene, y te recomiendo que evites imprevistos finales siguiendo el Blog de nuestro amigo Dr. Schilling:

http://drschilling.posterous.com/

Que aproveche!!!!


martes, 23 de noviembre de 2010

Nuestra tarjeta de presentación


Cuando decides montar tu propio negocio, te pasas un tiempo dándole forma, pensando qué puedes ofrecer, qué tienes que te diferencie los demás, cómo vas a entrar en el mercado… y cuando ya lo tienes todo, queda un último detalle: El Nombre…
Sabes que cómo decidas denominar a tu empresa va a ser tu tarjeta de presentación, y eso es una gran responsabilidad.

Además, no basta con buscar un nombre que te resulte atractivo ¡tienes que pensar tres! Que son los que tienes que solicitar en el Registro Mercantil, por si tu primera opción no está disponible.

En nuestro caso, tuvimos suerte, ya que la denominación social que queríamos estaba libre. Menos mal, porque después de las vueltas que le dimos…

¿Y por qué “Secretaria Global”? Bueno, lo de ‘Secretaria’ está claro teniendo en cuenta los servicios que ofrecemos.
Y lo de ‘Global’, pues queríamos una sola palabra que definiese esos servicios. Quizás, mirando el diccionario de la RAE, hubiera pegado más ‘Total’: ‘General, universal y que lo comprende todo en su especie’. Pero “Secretaria Total”, nos sonaba un poco a Leticia Sabater, sinceramente, y no es que tengamos nada contra ella, pero no era la imagen que queríamos transmitir. Pensamos que ‘Global’ nos podía definir mejor.

Y creo que en este caso no nos equivocamos en la decisión que tomamos. Nosotras somos secretarias presenciales, virtuales, a jornada completa, por horas, polivalentes, de oficina, de calle,… somos profesionales y, por supuesto, ‘globales’.

Pero también sabemos que decirlo es muy sencillo, por lo que esperamos que lo puedas comprobar por ti mismo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

A veces el amigo que no esperabas


Nunca he ido a trabajar con la idea de “hacer amigos”. Nunca, cuando he empezado una nueva aventura laboral, lo he hecho planteándome cuánta gente conoceré y quienes de ellos pasarán a engrosar mi lista de amigos. Obviamente, todos preferimos ser bien recibidos y encontrarnos con un buen ambiente laboral, sería tontería decir lo contrario, pero de ahí a tener como objetivo compartir cervezas y confidencias, hay un trecho.

No obstante, en casi todas las empresas que he estado, he tenido la suerte de poder incluir algún teléfono en ese grupo.

La gente que se ha cruzado conmigo en mi vida laboral, yo siempre la he dividido en cuatro grupos (bueno, en general la gente que se ha cruzado en mi vida se puede dividir prácticamente en los mismos grupos, pero aquí nos centramos en el terreno laboral):
A/ Esos compañeros con los que tienes afinidad, complicidad y poco a poco se van convirtiendo en amigos, con los que terminas compartiendo más que las horas de trabajo y la relación traspasa esas paredes. Muchas veces, cuando se termina la relación laboral, se sigue manteniendo la relación personal.
B/ Los compañeros con los que también tienes bastante afinidad y te llevas bien, os echáis unas risas y compartís más de una cerveza juntos. No se llega a traspasar esa barrera que sí se consigue con el grupo anterior, y generalmente cuando se termina la relación profesional, se acaba del mismo modo la relación personal.
C/ Los compañeros que son simplemente compañeros. Ni te llevas bien ni mal con ellos. Quizás la relación profesional no sea tan estrecha como para que derive en una gran relación personal. Simplemente “vive y deja vivir”
D/ Aquel compañero con el que no cuadras en absoluto y que trabajar con él se vuelve un auténtico suplicio. Ni que decir tiene que dejar de trabajar con él supone un alivio.

Pero hoy me quiero centrar en el grupo ‘B’, esos compañeros que mientras dura la relación laboral también se pueden considerar “coleguitas”, y que una vez terminada, de vez en cuando te acuerdas de ellos con una sonrisa en los labios, no sólo porque eran buenos profesionales, si no también porque lo pasasteis bien juntos, porque resultaba muy gratificante trabajar con una persona así cerca y porque estás convencido que, aunque no se vuelvan a cruzar en tu camino, algo bueno te aportaron y esperas que fuera recíproco.

Sin embargo, a veces la vida te reserva gratas sorpresas. Sobre todo hoy en día, en el que las redes sociales han abierto nuevas posibilidades a las relaciones personales (y laborales). Resulta que puedes volver a reencontrarte con esas personas, con esos “colegas”. A veces dudas si se acordarán de ti, después del tiempo pasado. Y resulta que sí, que quizás tan mal no lo hiciste. Curiosamente, nunca fuisteis amigos del alma, y en este reencuentro tampoco, pero no dudan en retomar un contacto, quizás superficial inicialmente, y es posible que el reencuentro personal no llegue a producirse y todo se quede en algo “virtual”, pero son capaces de sorprenderte en el momento en que necesitas una ayuda, quizás grande, quizás pequeña, pero que para ti es importante. Esa persona que en un momento pasó por tu vida y que pensaste que ahí quedaba, te ofrece su ayuda, su conocimiento y su “voz” cuando lo necesitas para afrontar un nuevo reto.

Si te has dado por aludido, sólo me queda darte las gracias.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Guárdame el secreto


Si buscamos en el diccionario de la RAE la palabra “Secretaria” nos remite directamente a “Secretario, ria”, y si vamos a esa entrada nos encontramos con que su primera definición es la siguiente: “1. adj. desus. Se decía de la persona a quien se comunica algún secreto para que lo calle”.
Efectivamente, la palabra secretaria viene de secreto.

Cuando alguien busca una secretaria y puntualiza “se requiere absoluta confidencialidad” yo siempre pienso “pues claro, eso es como el valor en la mili, se presupone” (mencionando la mili, qué mayor soy, no?).

Si alguna vez en me he cruzado con alguna secretaria (o secretario, por supuesto) que no han sabido mantener esa discreción o confidencialidad, yo siempre he pensado que me encontraba ante un caso de intrusismo profesional.
Es curioso, si yo quisiera optar a cubrir un puesto para el que no tengo formación ni cualificación, todo el mundo lo consideraría absurdo y no verían correcto que me contratasen. Sin embargo, existen otros profesionales, con su correspondiente formación y titulación en otras ramas, a los cuales yo les he escuchado decir que iban a buscar trabajo de secretaria/o, ya que “para eso vale cualquiera” o “para eso no se necesita formación”.
Pues desde aquí me gustaría reivindicarnos. No sólo estamos formados, y cada vez más y mejor, si no que se nos exigen, como a cualquier otro profesional, una serie de cualidades “no tituladas”.

Entre esas cualidades se encuentra, obviamente, la discreción y la confidencialidad.

Yo no me imagino que para cubrir un puesto de electricista se especifique “imprescindible conocimientos de REBT”, o para una modista “se valorarán nociones de costura”. ¿Por qué hay que puntualizar que una secretaria debe ser discreta? ¿Por qué es tan necesario ser tan redundante?

Me niego a creer que se deba a que la discreción y la confidencialidad sean valores que cotizan a la baja, y por eso hay que exigirlos.
Me niego a creer que se traten de valores en peligro de extinción.
No en esta profesión.
No entre atuténtic@s profesionales.

martes, 2 de noviembre de 2010

Su sonrisa, gracias


El otro día me dediqué una tarde a mí misma, necesitaba hacer unas compras y me fui a un centro comercial. Después de recorrer varias tiendas, y comparar precios, al final me decidí a adquirir esos zapatos que necesitaba en la tienda en la que la dependienta me había sonreído.

No me gustan esos dependientes/as que son todo zalamería y se dirigen a una con palabras como “cariño” o “guapa”. Tampoco me gusta que me hagan la pelota y me digan lo fantástico que me queda todo. Pero sí pido un poco de amabilidad y una sonrisa. Os aseguro que a una tienda donde me tratan con desgana, me ponen una mala cara o no me saludan al entrar, no vuelvo. De la misma forma, también pienso que los clientes bordes y desagradables se les debería vetar la entrada.

Todo esto lo cuento, no porque vayamos a hablar de compras, ni de ropa, no. Os lo cuento para que veáis lo importante que es para mí una sonrisa cuando estás cara al público. Y cara al público no se está sólo detrás de un mostrador, también se está al otro lado del teléfono.

Para sonreír sólo hace falta mover 17 músculos, mientras que para fruncir el ceño utilizamos 43, creo que es un pequeño esfuerzo que merece la pena. La persona que está al otro lado del teléfono, va a detectar siempre, si le tratamos con apatía, indolencia o indiferencia, si nos molesta la llamada porque consideramos que estábamos haciendo algo más importante, si nos urge colgar o si a la vez que le atendemos nos estamos limando las uñas. Del mismo modo que detectará si ponemos nuestros cinco sentidos en atenderle, si nos interesa lo que nos está contando y, por supuesto, si le sonreímos al hablar.

Siempre se ha dicho que la música amansa a las fieras, no obstante, yo no me veo cantándole una coplilla al teléfono a un cliente descontento, entre otras cosas porque después de escucharme, su malestar puede verse incrementado exponencialmente. Sin embargo, sí he podido comprobar que tratando a ese cliente de una forma amable, escuchándole y por supuesto, aunque no nos vea, sonriéndole, podemos conseguir mucho más y de una manera más rápida que teniendo una actitud pasota o irritada.
Del mismo modo, cuando eres la persona que realizas la llamada, no sólo cuando la recibes, tú actitud debe ser la misma.

No hace falta caer en lisonjas y adulaciones fáciles hacia nuestro interlocutor, simplemente hay que tener esa palabra amable junto con un trato cordial, y pensar que cuanto más sonrías, más sencillo te resultará seguir sonriendo.

Espero que el día que nos crucemos en una línea telefónica, me sonriáis.

lunes, 25 de octubre de 2010

Existe vida después

¿Después? ¿Después de qué? Te preguntarás ¿En el ‘más allá’? ¿Acaso este es un blog religioso y no me he enterado? No, desde luego no van por ahí los tiros.

A lo que realmente me refiero es que existe vida después de esa tan temible palabra en los tiempos que corren: DESPIDO

Puedes llevar ‘x’ años trabajando en una empresa y un buen día, sin esperártelo te dicen que tienen que prescindir de tus servicios. Sin entrar a valorar si es un despido procedente o improcedente, justo o injusto, moral o inmoral… pero estás en la calle. Y te das cuenta que no sabes qué tienes que hacer en ese momento. Bien, lo primero es actualizar tu CV, sin un CV actualizado no vas a ningún sitio, y de hecho te lo llevas a todas partes, no sea que sacando la basura surja la oportunidad de tu vida y no la puedas aprovechar.

Esa es la primera opción, ponerte las pilas y buscar trabajo por cuenta ajena. Todos sabemos en qué consiste eso. Antiguamente (qué mayor soy), había que comprar los periódicos de anuncios, y mandar el CV por correo o llamar a un número de teléfono, y cuando ellos querían localizarte no tenían otra opción que llamarte a tu casa, por lo que incluías tu teléfono, el de casa de tus padres y hasta el de la vecina por si acaso. Por suerte, ahora es mucho más sencillo. El maravilloso mundo de Internet ha facilitado el mundo de la búsqueda de empleo y la selección de personal.
Suele ser la primera opción que nos planteamos en todos los casos, mandamos nuestro CV a las ofertas que más nos interesan,  realizamos cien entrevistas, y al final, antes o después, mejor o peor, encontramos un trabajo.
Una variante de esta opción (llamémosla 1B) es recurrir a familiares / amigos / conocidos para que nos muevan entre sus contactos.

Otra posibilidad, si uno se lo puede permitir, es algo que siempre viene bien: Reciclarse. Todos tenemos alguna carencia, laboralmente hablando, y cada uno conoce las suyas perfectamente. Siempre podemos buscar un curso, master, MBA, o cualquier tipo de formación que se adecue a nuestras necesidades y objetivos. Tenemos mucho donde elegir en el mercado, presenciales y a distancia, de pago y gratuitos, de economía, idiomas o encaje de bolillos. Cada uno conoce esos puntos débiles que le gustaría reforzar y que piensa que le podrían ayudar en una posterior reincorporación al mercado laboral. Aquí debo añadir que deberíamos estar reciclándonos continuamente, y no esperar a vernos en la calle.

Una tercera opción es liarse la manta a la cabeza y crear tu propio negocio. Llevas años dentro del mercado laboral, y, de lo que has conocido, sabes lo que te gusta y lo que no. Todos hemos pensado alguna vez “yo esto lo haría de otra forma”, y hemos tenido ganas de asesinar a alguno de nuestros jefes. Da igual a lo que nos dediquemos, si somos un alto directivo o el primer escalón de la pirámide, lo importante es que somos buenos en nuestro trabajo y lo sabemos, y que todos tenemos algo que ofrecer que alguien, en algún sitio, necesita. Sólo tenemos que buscar a ese ‘alguien’ que nos está esperando, aunque él quizás todavía no lo sepa. Sí, al principio esta opción puede asustar un poco, pero piensa que también existe.

Así es como nació Secretaria Global.

Cada uno elige un camino, no los hay mejores ni peores, sólo piensa cuál es el tuyo, y ten claro, tal y como se titula este post, que efectivamente existe vida después.

lunes, 18 de octubre de 2010

Día 1 de 'Bloggera'

Buenos días!

Ante todo voy a presentarme. Soy Secretaria Global, y si estás leyendo esto, puede ser por dos motivos: que me conozcas, por lo que no hace falta más presentación, o que hayas llegado aquí por casualidad, por lo que tampoco voy a abrumarte con explicaciones sobre mí, que hagan que te aburras y te vayas a leer otro Blog.

Para los que todavía no me conocéis, y para los que sí, pero tenéis mala memoria, recordaros que Secretaria Global se dedica a la externalización de los servicios de Administración y Secretariado, facilitando el trabajo, especialmente aunque no exclusivamente, a las PYMES y Autónomos, y ayudándoles a reducir costes. Para ampliar cualquier información al respecto, no tenéis más que acceder a nuestra web www.secretariaglobal.es, ya que este Blog va a tratar de ser un poco más desenfadado. También estamos en Facebook http://www.facebook.com/home.php?#!/pages/Secretaria-Global/347048386054 y podéis seguirnos en Twitter @SecretarGlobal ¡¡¡arriba las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicación!!!!

Hace unos meses alguien me sugirió la posibilidad de crear un Blog para hacerme más visible en la red. Yo en ese momento no lo vi claro, no sabiendo muy bien de qué podía hablar... y sigo pensando lo mismo, pero por intentarlo tampoco vamos a perder nada, no? Sobre todo, intentaré hablar de temas de mi trabajo, y de todo aquello que esté relacionado de una u otra manera.

Bueno, esta ha sido mi primera entrada. Sólo he tratado de romper un poco el hielo... y ahora a esperar que se me vayan ocurriendo nuevas ideas.

Gracias a todos!!!